No sabés el regalo que tengo para vos le dijo, y el que carajo sabía. "Sabés cuántas veces pensé en la cantidad de regalos que le podría haber hecho para los dos meses de novios, que sé yo, cualquier cosa, llevarla al cine, comprarle flores, comprarle mucho helado de dulce de leche que a ella le gustaba". Ahora se lamenta, pensando en todos esos regalos que le pudo haber hecho para ese mes, para el siguiente, para todos los meses que siguieron y ya no era posible porque ella ya no estaba.
Y qué iba a tener de malo? De peligroso? La palabra peligro ni se les cruzaba, si era uno más, si era algo que cuántas veces habían hecho. Peligro no había ninguno, eso parecía. La iban a pasar bomba, iban a festejar el amor y el nuevo año juntos, después del recital hasta, capaz, se iban a dormir juntos. Pero primero seguro tomarían alguna cerveza, comerían algo, si hacía un calor. Si la anteúltima noche del año se regalaba para explotarla, para pasarla de diez.
A José nunca le había pasado esto, y eso que había estado con unas cuántas chicas, pero esta le volaba la cabeza, mal. "Era tan linda, tan linda y tan buena". Le encantaba estar con ella, escuchar música, reírse, pasarla bien. La pasaban muy bien juntos y ella lo hacía reír mucho, por eso le gustaba tanto.
Qué hermosa era Lara, y qué feliz estaba ese día. Se despidió de su mamá con un abrazo y un beso fuerte, ambas estaban emocionadas. Lara le había contado que estaba enamorada de José, que era muy bueno, que la cuidaba muy bien, que no tenía por qué perocuparse. Que sentía que era una noche especial.
José se despertó sabiendo que ella no estaba con él y salió a buscarla por todos lados. Reaccionó tan rápido que se mareó y cayó redondo al piso, pero enseguida recuperó las fuerzas, tenía que encontrarla. La gente lo chocaba, corrían y gritaban y corrían y nadie entendía nada pero todos estaban en la misma. Vio a lo lejos a una chica sentada en un cordón, sola, con la cabeza entre las piernas. Fue corriendo hasta ella, pero no, no era Lara. Siguió buscando y buscando, alguna ambulancia casi lo choca y de repente vio esa fila de cuerpos en la vereda. Qué estaba pasando? Estaban muertos? Cuánto tiempo había pasado? Hace media hora estában ahí adentro, Callejeros estaba empezando a tocar. Dónde estaba Lara? Gritó y gritó pero los gritos se perdían entre otros gritos y esos entre otros y esos en los ruidos de la ambulancia y esos en la policia y esos en las voces de los que ya estaban ahí contándoles a todos lo que estaba pasando en frente de una cámara. Tal vez Lara estaba en un hospital o en una ambulancia o capaz a la vuelta o en el bar de la esquina, o en algún lugar pero que por favor no esté ahí pensaba José.
De tripas corazón y ahí fue. Y ahí fue el lugar exacto dónde José, el vivo, murió y nació José el muerto. Y ahí estaba la hermosa de Lara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario