domingo, 12 de noviembre de 2017

autobiografía para cuanti

Me llamo Lucía. Ese es el nombre que mi mamá, Silvana, y mi papá, Darío, eligieron para mi cuando nací. O antes, no sé bien. Cuando tenía seis o siete años una amiga de mi mamá me contó que "Lucía" era una canción de Serrat, puso un cassette y me la hizo escuchar, y me dijo que por eso yo me llamaba así. Otra amiga de mi mamá - quien, de haber sido bautizada, podría ser mi madrina- quería que yo me llamase Lucía Belén. Mis padres tan ateos no sólo no me pusieron Belén, sino que no me bautizaron. Por suerte, ambas.
Mi apellido es Jiménez, como el de mi papá y como el de su papá, es decir, mi abuelo, pero no como el de su papá, Pedro Achával, mi bisabuelo. Resultó ser que Achával no quiso saber nada cuando mi bisabuela quedó embarazada y entonces, Juana Jiménez, lo crió sola y le dio su apellido.
Volviendo a mi nacimiento; nací un martes, diez de junio de mil novecientos noventa y siete. Al mediodía, por cesárea. Al momento de nacer, mis padres ya tenían otro hijo, de tres años y medio. Pedro Manuel, mi único hermano. Me recibieron con mucho amor, salvo mi hermano, con un poco de celos. Amor al fin.
Siempre pensé a mi familia en tres partes: por un lado mis padres y mi hermano, mi pequeña familia. Por otro lado mi familia paterna y por otro, mi familia materna.
Mi mamá es la mujer más impresionante que conocí en mi vida. A veces creo que nunca voy a terminar de saber todo de ella. Cuando creo que se cómo se siente o cómo va a reaccionar, me equivoco y me sorprende. Fue maestra de jardín, de grado, directora y vicedirectora de escuelas, y es profesora en psicopedagogía. Desde antes de que yo naciera trabajó de eso hasta hace tres años, cuando se jubiló, en los gabinetes de las escuelas primarias o los jardines de infantes. Educación pública hasta la muerte. Muy trabajadora. Alumna diez toda la vida. Exigente al mango. Tuvo una vida medio accidentada, en lo que respecta a accidentes físicos. Lamentablemente no puede hacer muchos esfuerzos, sufre muchos dolores y sólo se mueve en auto, porque cuando camina mucho queda tirada en la cama - o sillón - varios días. Maneja mejor que muchos hombres que conozco. Nunca vi a alguien con tantas ganas de hacer cosas como ella. Su cabeza trabaja a mil pensamientos e ideas por segundo. Todo lo puede porque todo lo quiere y todo lo que cree posible. Sabe de carpintería y de electricidad, si no la gana la empata. Pinta, arregla, cocina, diseña y cose ropa, hace todo bien. Te mira con su cara llena de amor y nada es tan malo como parece. Y en realidad sí. Pero su mirada te dice que no. Mi papá y el suyo, fueron los grandes amores de su vida. Sacó todo lo bueno de sus padres. Mira películas y series a más no poder. Antes leía mucho más, pero siempre lee. Usa bien internet, pero tiene un celular que solo manda mensajes de texto y llama. Se quedó con ganas de hacer una carrera universitaria. Fuma mucho. Viajó mucho por el país, sola, jóven. Tuvo muchos novios. Es feminista. Llora por todo, pero sobre todo ante las injusticias de la vida. Cada 24 de marzo llora y se lamenta no poder marchar. Me enseñó la mayoría de las cosas que hoy sé. Me hizo buena persona, o eso creo que soy, pero su intención fue esa. Ama a Silvio Rodriguez, al Che y a Bagglieto. A León y Pablo Milanés. A Julio Chávez también. Odia a Tinelli pero a veces lo ve(mos). Tiene mucho dolor adentro suyo y yo no sé como ayudarla. Es troska a más no poder.
Mi papá es la persona más inteligente e irritante que conozco. Su inteligencia es irritante. También docente, maestro de grado, luego maestro de adultos, después director, más tarde inspector. Trabajador y alumno casi diez toda la vida. Exigente al extremo. El cerebrito de la familia, el único que estudió después de la escuela secundaria. Fue a la escuela técnica entonces es medio carpintero, medio electricista, medio inventor, medio todo. Sabe todo y todo lo puede y todo lo hace.Otro que si no la gana, la empata. Lector a más no poder. Amante de la música, toca la guitarra y canta. No juega a la pelota, es de River cuando le interesa. Aunque, en algún momento, todo le interesa. De esos que tienen un gran historial de recitales, películas, series, libros y discos en su vida. Bueno, buen hijo, buen hermano, buen compañero de trabajo. No tan buen padre y marido, muy colgado para eso. Muy pacífico. No le gustan los problemas y no le gustan los chusmerios. No soporta las cosas que no le gustan. Es bastante rebajador cuando quiere. Es muy amoroso. Es muy bueno entreteniendo a la gente, a los niños. No le da verguenza nada. Es gracioso. Es sensible. Es zurdo convertido en kirchnerista. Le gusta el vino pero sólo lo toma en copa. El buen vino. Ama viajar, ama conocer y aprender siempre. También se quedó con ganas de estudiar en la Universidad. Es de esos que salen de la casa y se olvidan de cerrar las puertas, o de los que apoyan las cosas en el techo del auto y arrancan olvidandoselas ahí. Junta cosas que compra en ferias o levanta de la calle porque "algo va a hacer con eso". Finalmente, no hace nada y colecciona porquerias a más no poder.
Mi hermano, Pedro, es la persona más indescifrable que conozco. Es músico. Toca la guitarra como los dioses, es decir, como Jimi Hendrix o David Guilmour. No lo digo yo, lo dicen los que saben de música. Siempre fue alumno diez y de repente todo lo relacionado al estudio se termino hace varios años, cuando terminó la escuela y empezó a tener problemas de adicción. Al alcohol. Es un peligro andante. No apto para familias cardíacas. Es bueno, humilde, sensible, débil. Es único. Se culpabiliza de todo, todo el tiempo. Es tan útil como inútil, a veces. Heredó todas esas cuestiones manuales de mi papá y de mi mamá que yo no. Sabe arreglar cosas, sabe dibujar bien, sabe de computación y sabe de tristezas. Es inseguro y tiene mucha fuerza. Física, no emocional. Sacó también, de mis padres, la cuestión de los accidentes físicos. Tiene varios puntos y cicatrices en su cuerpo. También canta bien, y cualquier instrumento lo toca. No sabe bien que hacer de su vida. Es la persona más importante de mi vida.
La familia Quiroga, la de mi mamá, es de Avellaneda, con ascendencia italiana. Matrimonio compuesto por Juan Carlos Quiroga y Nelida Genoni, mis abuelos, quienes tuvieron dos hijas: mi madre y mi tía, Claudia.
El abuelo, conocido como Coco, nunca como Juan Carlos, era el mejor. Falleció en el 2013 culpa de un cáncer horrible - ¿cómo si existiese el cáncer bueno, no? -. Antes de que yo naciera, ya había tenido otro cáncer, en la larginge, culpa del pucho. Perdió las cuerdas vocales y tenía una traqueotomía hecha. Hablaba muy despacito y con un sonido ronco y tenía una especie de babero que le tapaba el agujero que tenía en la garganta. Eso lo limitaba mucho a la hora de reuniones con mucha gente y demás, pero era el hombre con más ganas de vivir que conocí. Era chistoso y multifunción: carpintero, pintor, escritor, cocinero. Todo lo hacía bien. Escuchaba música en su toca discos muy fuerte; tango, siempre tango. Anti-peronista total, hincha del Rojo de Avellaneda.
La abuela, hermosa. Nelly. Cocinera, mamá buena si las hay, única. Teje, cose, inventa juegos y se ríe como nadie. Es muy depresiva y haber perdido a su compañero no la ayudó. Contadora de cuentos única. La mejor abuela del mundo.
La tía Claudia Silvana, hermana mayor de mi mamá. Insistió hasta lograr que se llame como ella, aunque ella pretendía los dos nombres iguales. Mis abuelos arreglaron en Silvana Marisa y ella quedó contenta. Es hippie y vive en una nube. En realidad, vive en El Bolsón desde los años ochenta, cuando El Bolsón todavía era un pueblo de 1.000 habitantes y la mitad de esos vivían en comunidades hippies. Es profesora de artes plásticas y pinta como nadie. Es amorosa y es igual a mi mamá. Y, a la vez, son completamente distintas. Tuvo dos hijos: Santiago Agustín y Juan Martín, mis primos, mis hermanos. Santi, o "Paty", como lo conocemos todos, vive en Varela desde hace ocho años, entonces somos más cercanos. Literalmente, vive a media cuadra de mi casa. Es testaduro e insoportable en una discusión. Tiene buen corazón, pero está en un momento muy anarquista de su vida. Es como un hermano mayor para mi. Es músico, canta y toca la batería. Es escritor también. Juani, en cambio, es mucho más pacífico y sigue viviendo en El Bolsón. Cada vez nos vemos menos, porque el ya no viene tanto para acá y a nosotros nos cuesta cada vez más viajar para allá. Es bueno, es libre. Es muy sensible.
La familia Jiménez, la de mi papá, de Santiago del Estero. Mis abuelos, Anastacio y Juana, trabajadores, con todas las costumbres del campo a flor de piel. Mis tres tíos, Liliana, Mónica y Omar, nacidos en Santiago, como mi papá, pero migrados a Villa del Plata, Florencio Varela, muy chicos. A excepción de Omar, con quien casi no guardo relación, todas personas muy importantes en mi vida.
El abuelo, fallecido el año pasado, de pocas palabras, de mirada cálida y amorosa, me decía "mi niña". Me enseñaba a jugar a las cartas, se dejaba ganar. Tenía parkinson y un dedo doblado por haberse cortado un tendón. Era altísimo y morocho, curtido del laburo en el sol de la siesta del Chaco y de Santiago. Trabajador, buena persona hasta la médula.
La abuela, de palabras picantes, de no sentarse ni un minuto salvo al momento sagrado de la siesta, que directamente se acuesta a dormir. Amante de las plantas y de la comida casera. Las mejores empanadas del mundo las hace ella. Fanática de Evita y de Cristina, peleadora. Trabajó en un frigorífico, y antes en el campo desde pequeña. También teje cosas hermosas y hasta cose.
La tía Lili, la más grande de los cuatro hermanos. La mejor cocinera, trabajadora doméstica desde los quince años. Nadie plancha mejor. Inocente y de las mejores bailarinas de folcklore - sobre todo zamba - de las peñas del Conurbano. Me cuidó, me cocinó y charló conmigo todas las mañanas durante cinco o seis años. Casada con Dani, hincha de boca, campeón de Bosques (timbero), chistoso y canoso. Uno de mis tíos políticos o de vida o de corazón. Tuvo un hijo, Claudio. Mi primo mayor, me lleva casi veinte años. Es, muchas veces, mi confidente. Es el primo copado, que conoce a todos y todas en Varela y que siempre te engancha haciendo algo que no está bien. A su vez, él, tuvo una hija; Helena. 8 años. Puro amor, inocencia y consumo. La única pequeña con la que tengo química y puedo aguantar días. Una gran luz en mi vida.
La tía Mono, Moni, Mónica o Ester, como quieran. La tía sin hijos que todos quieren tener. Está en todo lo que necesite y todos los fines de semana me trae regalos, aún teniendo casi veinte años. Habilidosa con sus manos para coser, hacer decoraciones, jugar. Cualquier niño la ama, es la tía Moni... repostera, las mejores tortas. Trabajadora y peronista. Vive en Barracas, con Ame, -otra tía del corazón, también hincha de boca- desde antes de que yo naciera. Paseos, noches de juegos y diversión en la Capital durante toda la infancia con ellas. Aman a Cristina. Trabajan en el sindicato de los gráficos.
Por último, Marcos Jiménez, mi primo. El hijo de mi tío. Es inteligente, es amoroso, es único. Es talentoso en todo. Abraza tan fuerte que te lastima. Tiene seis años menos que yo. Es un pequeño, ya no tan pequeño, lleno de bondad, humildad y amor para repartir.
Tras la breve descripción de algunas, de las personas más importantes en mi vida, continuo con lo que realmente, es la historia de mi vida.
Tuve una infancia muy feliz, desde donde me acuerdo. Mi hermano y yo siempre nos llevamos bien, como cualquier par de hermanos. Jugábamos y peleábamos. Mi mamá y mi papá siempre fueron buenos en lo suyo, atentos, compañeros. Entretenidos y muy maestros. Nos dieron muchas libertades pero también nos cuidaron mucho. Crecí jugando con muchos varones, mis primos de El Bolsón, que venían para Buenos Aires siempre, o nosotros ibamos para allá. Los amigos de mi hermano del barrio. Los amigos de mi hermano de la escuela. Hasta que ya fuímos más grandes y empecé a tener a mis amigas para jugar.
Cuando tenía cuatro o cinco, mis papás se separaron durante un tiempo. Cuando se arreglaron, yo quería que sigan separados porque la pasábamos bien en el departamento que alquilaba mi papá. Mi hermano no estaba muy de acuerdo con eso.
Desde pequeña siempre quise ir al jardín. Y mientras iba nunca quería faltar. Lo mismo pasó en la escuela, hasta la secundaria, cuando la tortilla se dió vuelta y sólo quería quedarme en casa durmiendo. Siempre fui una "buena alumna", todo muy satisfactorio y después muchos "diez". Abanderada en la primaria, las maestras me querían y la familia orgullosa. Desde chica fuí muy vergonzosa, nunca me gustó actuar ni hacer nada delante de mucha gente, y lo peor que me podía pasar era que alguien me gaste en la escuela o se enoje conmigo. También siempre fui muy llorona y miedosa. Todo eso junto no era un buen cóctel. Cuando empecé patín artístico, a los ocho años, crecí mucho y la verguenza se fue. Para cuando llegué a la secundaria me encantaba hablar adelante de todos, ser la delegada del curso, querer hacer un centro de estudiantes. Las lecciones orales se volvieron fáciles y no me afectaban tanto, ya, lo que decían los demás.


to be continued

jueves, 8 de junio de 2017

Me gusta fumar. Philip morris. Marihuana. Me gusta la coca cola. Mucho. Me gusta la cerveza. Mucho. Me gustan las comidas que engordan y muy pocas de las que no. No me cuido. Tengo celulitis. Rollos. Estrías. Granos. Pelos encarnados. Pelos, porque cuando hace frío no me gusta depilarme. Se me encarnan los pelos y me hacen más granos. No me gusta mucho maquillarme. Me gustan los vestidos. Me gusta el color negro y todos los colores. Odio el rosado. Me gustan los aros y los tatuajes. No me gustan los tacos. Me gustan los recitales y el fútbol y las series de minita y las películas de tarantino. Me gustan las mujeres protagonistas de las cosas.
No me siento femenina. Me siento feminista. No por todas estas cosas superficiales. Si por las chicas que matan todos los días y las tradiciones machistas que repiten todos como loros ignorantes. Si por "anda a lavar los platos". Si por todos los puestos de toma de decisión que ocupan los hombres y los pocos que ocupan mujeres. Si por las chicas que hacen malabares entre el trabajo el estudio la casa los hijos los animales y porque los hombres se olvidan de las últimas tres. Si por el "te ayudo con los nenes; te ayudo con las cosas de la casa" y porque no es responsabilidad de una concha eso. Si porque mi cuerpo es mio y el de la que está al lado mio es de ella. Si porque no importa qué tan corto ni qué tan grande ni qué tan largo ni cuán maquillada ni que tan rápida. Si porque me duele el doble de esfuerzo que hacemos. Si porque quiero dejar de ser víctima y que seamos pares. Si porque hay que salir a las calles y hacernos escuchar. Si porque no me quiero morir en el intento de abortar un embarazo que no quiero continuar. Si porque quiero salud pública de calidad para todos y todas y porque la educación sexual integral funcione en todas las escuelas y jardines. Si porque no se financian las pocas formas de ayuda que brinda el puto estado a las mujeres y niños en situación de violencia de género y familiar. Si porque estoy harta de salir a la calle;subirme a un Remis; hablar con un hombre con miedo. Si porque no quiero ni una menos y quiero a todas vivas. Si porque tengo que aprender a criticar menos a mis conpañeras mujeres argentinas. Si porque todos tenemos que ser libres. Si porque quiero elegir si quiero ser puta, abortar, parir y cómo parir. Si porque no podemos estar un escalón mas abajo que los compañeros hombres si queremos cambiar las cosas. Si porque cada uno hace con su culo lo que quiere. Si porque cuando una mujer avanza el machismo retrocede.

miércoles, 29 de octubre de 2014

como te extraño nene, no sabés lo embobada que estoy!

ganarte una de diez partidas de truco
el gusto especial de la cerveza con vos
los paquetes de cigarrillos compartidos
la mejor almohada de todas, tu pecho
la segunda mejor almohada de todas, tu panza
el lugar más besable del mundo, entre tus ojos y tu boca; tus cachetes
tus rulitos enredados y ese flequillo perfecto
tus ojos, a veces verdes y a veces marrones
cantar canciones juntos
llorar de emoción juntos
emborracharnos juntos
hacer el amor, y tener guerra, y también garchar
besarnos en todos los lugares del mundo
irnos a la mierda juntos, y disfrutar
pelearnos incansablemente y reírnos después
mirar películas en tu cocina, en mi cama
que me llenes de besos y caricias
que me digas todo lo que me amas
que me hables como un bebé
que seas mi bebé
calentarte
pensar todo nuestro futuro juntos
que me ayudes en todo
ayudarte en lo que pueda
ver TVR los sábados y cambiar cuando empieza el programa intelectual
verte jugar al fútbol
tu cuerpo dormido, o recién despierto
despertarme con un mensajito tuyo
dormirme después del último
ir corriendo a abrirte la puerta y colgarme como una nena de vos
que me lleves como una princesa a la cama
jugar con vos
que se me infle el pecho de orgullo por vos
que no te tiemble la voz
que me cuentes de la facultad
que las mentiras tengan patas tan cortas
cada episodio desesperante cuando me entero algo
las fotos de tu celular
besarte todo el cuerpo
sacarte fotos hermosas
faltar a la escuela por haberme quedado durmiendo en tu casa
ratearnos de todo y vagar
caminar incansablemente
tener tu abrazo de consuelo ante cualquier situación
ponerme celosa por nada, o por saber que sos el más hermoso del mundo
que te pongas celoso por nada, o porque pienses que soy la más hermosa del mundo
tus frases tan especiales
tu belleza
que me leas y me duerma
que me leas y no me duerma
leerte
llenarte de regalos
mirar los partidos y después escucharlos contados por vos
ver videos de boca por horas y horas
quedarnos hasta las seis de la mañana jugando al candy
ponerme linda para vos
no ponerme para nada linda y gustarte igual
que te vistas bien para ir a ver a mi familia
tu tos
que escupas
que me lleves de la mano a dar la vuelta al mundo
tus silencios insoportables
tus besos inesperados
que te pongas feliz de verme
los recitales con vos
don lunfardo con vos
salir con vos
bailar con vos y menear
que me des la vueltita por la calle
que me toques el culo y que me de verguenza
que me calientes tanto como me calentas
besarte todo
pensarte en todo lo que leo y escucho
imaginarme a mis hijos con tu belleza
que me digas que me amas
que mis amigas te quieran
que tus amigos me odien
que tu familia se ría de mis inalcanzables 15 años
que mi papá te diga Emilio
que Ame me pregunte por SU amigo
morirnos de calor o de frío juntos
que me saques el frío con una sola frase
brindar con vos 
brindar con vos todos los nuevos años
usar tus remeras de vestidos
retarte por sucio y vago y dormilón
que me hayas hecho una dormilona
viajar en tren o colectivo por horas
que me acompañes a todos lados
acompañarte
tu facultad
la plata
bocuzzi y monteagudo
la placita de la estación
pringles
pasaje fleming
la b, la g, la c
jumbo
el 129
el halcón
el talp, nuestro talp
las manos mágicas
no te va gustar
no necesito nada
las pastillas del abuelo 
la cumparsita
el indio, junín, los redondos
subir a tus hombros y llorar
besarte con el indio de fondo
besarte con note de fondo
besarte con cualquier cosa de fondo
que me prestes libros
que me enseñes
la luna 
Luna
Román
las estrellas
los tatuajes
TUS tatuajes
nuestra vida soñada
reírnos noches enteras
acostarnos en la arena
acostarnos en el pasto
la nieve con vos
pasarte crema donde te duela
que me llenes de amor
que me cuides como nadie me puede cuidar en el mundo
un porro con vos
flashar mucho mucho mucho con vos
dormirnos después de las ocho de la mañana
la guerra a la vuelta de los recitales, de las salidas
besarnos en el mar
tomar incansablemente
fumar incansablemente
los puchos a medias en cuatro partes
ir a comprar a la estación
los besos en la oreja
en la axila
en la panza
que me agarres toda con tus dos manos
que hagas lo que quieras conmigo, porque soy toda tuya
tus "moroooocha"
tus piropos horribles
tu cuerpo entero
mi cosi
tu familia
la mia y vos
la nuestra
el banquito
el costado del banquito
mitre 271
la G de córdoba
los micros
las siestas
tu techo
viejas locas
haber nacido el mismo día que el Diego
ver los canales de deportes
olé . com . ar
lamitadmásuno
VARELA
cuando recién te cortás el pelo
cuando lo tenés larguísimo
esconderte cosas para que no te enojes
mentirte
vos con una pelota
clandestino
los asados y el gancia de tu papá
que te presten un auto
cuando alguna casa estaba sola
vivir juntos por muchos días
ATMA
los aros violetas
el vestido blanco
los regalos de navidad hermosos
los regalos de cumpleaños
las situaciones inesperadas en los cumpleaños
ponernos en pedo y pelearnos
pegarnos-eso no lo voy a extrañar!!!-
soñar con Cuba juntos
soñar con llegar hasta Perú con vos
tu letra horrible
tus cartas tan inteligentes y hermosas
mis cartas de nena enamorada
decirte Amur
decirte negro
mi vida, mi amor, mi todo
confiarte todo
que te guste lo que te cocino
que te guste todo lo que cocine mi mamá
preguntarte cuánto me amas
que me respondas "infinitamente"
amarte con locura y sentirte perfecto
sentir que sos bueno
sentir que me hacés bien
sentir que es todo lindo y perfecto
tocar el cielo con las manos y los pies
todo.

te voy a extrañar amor de mi vida, por favor no te alejes tanto. perdón por no haber sido lo mejor. te espero siempre mi amor


miércoles, 8 de octubre de 2014

sigue girando aún sin tu amor

no me acostumbro a no tenerte como el mejor compañero que eras. tienen gusto amargo -o gusto triste, que no sabría decir como es, el amargo me gusta en el mate...- cosas tan dulces, especiales. qué hacer cuando esos ataques de recuerdos y momentos que sólo tendrían que sacarme sonrisas me hacen llorar?
me quiero morir de la tristeza que tengo porque no puedo sacarte de todos los planes que tengo. quiero que estés siempre. te sigo contando para la fiesta de egresados. te sigo escribiendo como si me fueses a responder. te sigo nombrando y pensando todo el día, utilizando en todas las charlas, en todas las ejemplificaciones de cada cosa que puede surgir en una conversación espontánea o no.
no puedo no pensarte. no puedo no quererte todo el día conmigo, todo el día. te amo hermoso te amo con todo mi corazón y por más malo que seas conmigo no puedo no puedo y no puedo, porque yo soy mala también, porque vos no sabés tantas cosas.
pero es que el amor que te tengo es interminable y no importa el título que tenga, o que no tenga ningún título nunca más, pero quiero tenerte toda la vida cerca. que me importa que haces o que dejas de hacer, no me importa nada. sólo quiero importarte, porque me siento que a nadie le importo sólo porque vos ya no estás. siento que nadie me va a querer nunca, sólo porque vos ya no me querés como antes. siento que se vino todo para abajo y que si quisieras sería tan fácil levantarlo. no voy a pedirte que te cases conmigo, te amo. no voy a pedirte que vuelvas a algo que ya no existe. solamente te pido que te quedes cerca, que no me dejes para siempre, que yo te necesito.
que no se que hacer sin vos, porque todo lo que quiero tiene que ver con vos.
no quiero un año nuevo atípico, desde el recibimiento del 2011 que si no lo empiezo brindando con vos no se que va a pasar... te quiero tanto mi amor te amo!!
todo este recorrido que tengo que atravesar, y vos ni siquiera me diste fuerzas.
estoy partida, te necesito todo el tiempo

miércoles, 28 de mayo de 2014

te abracé en la noche

repentinamente sentí tus brazos, sentí ese abrazo, sentí tu olor, tus lágrimas, tu adiós. te vi cómo te ibas y me dejabas tu sensación en todo el cuerpo, tu sabiduría flotando en el aire, repartirse y luego desvanecer. te alejabas y yo no pude alcanzarte, te seguí y muy rápido te me perdiste, no querías que vaya con vos.

era un abrazo de despedida

tus brazos me soltaron y no quedó más que sal, de lágrimas y lágrimas, de esas que forman un mar. sentí el gusto dulce y amargo de las despedidas en ese abrazo; ¿por qué? hermoso, ¿por qué? si acá no pasa más nada que extrañarte desde que te fuiste.

te ibas de mi vida

nunca. sos mi vida, nunca te voy a sentir lejos, siempre te siento acá, conmigo todo el tiempo. ese que ayuda a que mi sangre circule, mi corazón lata, mi cerebro piense, mis manos sientan y mi ojos vean y miren el mundo. ese sos vos, desde dónde estás. nunca te vas de mi vida. estoy esperando verte otra vez, contarte de mi vida y no soltarte nunca más, eternamente al lado tuyo.



- a veces cuando te lloro pienso el tiempo que ya pasó, el tiempo que todavía queda por vivir sin vos. pienso en mamá y en como debe estar su corazón de lastimado. pienso que difícil que es acordarse de tantas cosas, todo el tiempo, y poder seguir. cómo puede la hermosa vida volverse tan oscura en un segundo, en ese que me acuerdo de vos hablándome y mirándome con esos ojos hermosos, diciéndome todo lo que me querías con la mirada. lloro y pienso en todo esto y digo, que injusta que soy con la abuela, que no puede hacer otra cosa que pensar en estas cosas abuelito, que pensar en vos, y por eso está así. que vacío grande, enrome, oscuro, doloroso que dejaste, porque eras tan hermoso y radiante, tan vivo. te extraño cada día más y espero que dónde estés me veas y sepas que te amo y te voy a amar siempre y que nunca en la vida me voy a olvidar de vos, y que mis hijos van a saber tanto de vos, y te van a querer, y esto me pone peor porque yo hubiese querido que te conocieran abuelo. te amo mucho y te extraño muchísimo más. nunca dejes de ayudame y darme fuerzas, por favor.

sueña encontrarla arriba

Augusto pensaba y las horas pasaban. ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Cuántos besos le habría dado? ¿Cuántas caricias le habría hecho? ¿Cuántas veces le habría podido decir lo hermosa que estaba? El lo sabía; 96 días sin ella; miles y miles de besos y caricias; cien veces por día no hubiesen alcanzado, con lo bella que era. Augusto necesita uno de esos besos imposibles, a cada segundo que pasa un poco más. Augusto la extraña y a medida que los días pasan ya no sabe hacer otra cosa más que eso; extrañarla.
La extraña por la mañana, se acuerdo cuando despertaba y era feliz de verla dormida a su lado, se levantaba y se iba sin hacer ruido, para que no se despierte, pero siempre dándole un beso de despedida. La extraña por la tardes, las que ahora pasa solo, acostado como el resto del día, las que antes disfrutaba tanto porque llegaba a su casa y se encontraba con ella, que lo esperaba con el mate, la sonrisa esa que más le gustaba y el mejor beso del día.
Augusto la extraña en las noches, que hasta su partida eran todas de amor. La extraña más que nunca, la llora como nunca. Extraña su cuerpo y su olor, su piel y sus besos, su amor puro, su calor. La extraña a ella, su Helena, extraña a su amor, a su vida; la llora y la desea, sueña con un día más con ella para contarle y cantarle todo su amor. Para llenarle el cuerpo de besos, verla desnuda por última vez, temblar y arder al mismo tiempo abrazarla eternamente.
Augusto no sabe que más hacer para seguir viviendo sin Helena. Desde el día que ese mal se la llevó no quiere más nada, exepto a ella de vuelta.
Augusto la besa en sueños, cuando logra dormir, y así recupera fuerzas y sigue viviendo. Su vida se redujo a llantos; la siente, la escucha, la espera y -otra vez- sueña...